ESCUDO REALES TERCIOS

UNIFORME DE GALA DE LOS REALES TERCIOS

PERSONAL DE LOS REALES TERCIOS EN FORMACION

Yo soy de los Reales Tercios y con mucho Orgullo

 La vida de las personas viene dictada por las circunstancias, las vivencias y el entorno de cada uno. Desde hace un tiempo la conjunción de los astros hacen que mi círculo social sea cada vez más grande y satisfactorio. Lo primero de todo fue el conocer a militares ya retirados, que tras ver mi granPasión por las Fuerzas Armadas me invitaron a entrar y pertenecer a la Hermandad de Veteranos de las Fuerzas Armadas y Guardia Civil. Fui recibido con los brazos abiertos, una sonrisa amplia y sincera y con un baño de valores y estímulos inigualable, a pesar de no haber sido militar profesional. Fruto de esta acogida, conocí a compañeros que también pertenecían a los Reales Tercios. En un principio me sonó como algo arcaico y anticuado, pero tras informarme por varios medios, así como una entrevista con los dos máximos responsables en Cataluña, decidimos incorporarnos a los Reales Tercios. El hablar y compartir actividades con ellos te hacen sentirte orgulloso de pertenecer a una organización, aunque relativamente reciente (fundada por Don Juan de Borbón), mantiene el espíritu, valores y energía de aquellos famosos y temidos Tercios Españoles, que defendían a su patria y a su Rey estuviesen donde estuviesen.

Al igual que en la Real Hermandad y en Mavear, a la vez que eres recibido con alegría y orgullo, son el propio trato humano y afectivo los que te reafirman los sentimientos de pertenencia, responsabilidad conciudadana, amor a tu patria y a tu rey.

Con el tiempo observas que muchas habladurías no son nada ciertas o están equivocadas, que aunque sea una asociación civil y reconocida por ministerios y organismos competentes, tiene unos estatutos donde se regula la actividad, funcionamiento, rangos y todo aquello que precise ser regulado por ordenanzas, a fin de evitar problemas de convivencia y legales.

Estos últimos años, a pesar de los problemas de salud que nos han limitado a todos ha hecho que se realicen actividades sujetas a la normativa legal vigente, lo que ha permitido el crecimiento personal y colectivo tanto en pertenencia como en valores, sintiéndome orgulloso de pertenecer a ellos.

J. Julio B.