BREVE HISTORIA DE LA CREACION DE LA FIGURA DEL SARGENTO, Y PORQUE TIENE EL TRAMIENTO DE DON

GUERRERA EJERCITO DE TIERRA

GUERRERA DE LA ARMADA

SARGENTO DE LOS TERCIOS CON LA PICA Y BANDERA

sargento con pica y soldado

UNIFORME DA GALA FEMENINO DE LA ARMADA

HISTORIA DE LOS SARGENTOS

HISTORIA BREVE DE LOS SARGENTOS  ESPAÑOLES •

Siglo XV En 1494 aparece el empleo de Sargento en las Guardias Viejas de Castilla, uno por cada 100 hombres, este tipo de unidad se llamaba “capitanía”. Eran oficiales inferiores que auxiliaban a los oficiales/nobles, siendo el equivalente y origen del suboficial moderno. Anteriormente, desde el siglo XI, ya existía la figura del sargento que era un auxiliar del caballero y ayudaba a este en el control de su grupo de guerreros. El origen de la palabra procede del francés “serjant”, que significaba sirviente.

. En 1534 se crean los Tercios, con un Sargento por compañía. Era el encargado de la disciplina, control y adiestramiento de la tropa, además de establecer y supervisar las guardias. Estaba armado con una alabarda, que a la vez era su distintivo de mando. Debajo del Sargento se encontraban diez cabos (empleo creado oficialmente en 1635), que mandaban grupos/trozos/escuadras de unos 20/25 soldados.  personal de los reyes

. Los Sargentos eran escogidos por el Capitán de cada compañía, pasando a ser persona ilustre tras dos años de servicio y procediendo de soldados veteranos con 4 años de servicio. La tropa era totalmente profesional, aunque en algunas ocasiones, con motivo de alguna emergencia, se levantaban levas forzosas, aunque desde ese momento estos reclutas pasaban a cobrar la paga completa de un profesional. Los rangos existentes en los Tercios eran los de Cabo, Sargento, Alférez, Capitán, Sargento Mayor y Gran Maestre de Campo.

• Siglo XVIII Con la llegada de los Borbones en 1700, el Ejército pasa a organizarse bajo el modelo francés, por lo que aumenta la separación entre la tropa y los oficiales, estos últimos escogidos en exclusiva entre la nobleza. Desaparece la denominación de Tercio que es En 1702 se dictan las nuevas “Ordenanzas de Flandes” por Felipe V, dando lugar a una serie de reformas de gran calado. En principio el Sargento pasa a llamársele “Mariscal de Logis”, de clara influencia francesa, volviendo a denominarse Sargento en 1728. Los cabos pasaron a llamarse Brigadieres de Compañía.

 Con los Borbones el sargento pasa de ser un mando profesional, con una entidad cercana a la de los oficiales, a ser un rango más de la tropa, sin mucha distinción práctica y con una carrera profesional cortada de raíz. Diferentes tipos de bastones de mando. Se puede observar como los de los oficiales llevaban diferentes tipos de casquillos de adorno, que marcaban su rango. El del Sargento era labrado, del mismo tipo, pero más sencillo. Una simple vara flexible de forma variable era usada por los cabos. Esta última vara sería regulada en las Ordenanzas de Carlos III como: ”una vara sin labrar, del grueso de un dedo regular, y que pueda doblarse, a fin que el uso (con el Soldado) de esta insignia, que distingue a el Cabo, no tenga malas resultas”. Los emblemas de los Sargentos de las Milicias Provinciales sirvieron de inspiración para los posteriores de las “Ordenanzas de Carlos III”. 

En 1768 se publican las ”Ordenanzas de Carlos III”, que reglamentan la existencia de cuatro Sargentos por compañía. Eran tres de 2ª clase y uno de 1ª clase. Eran los responsables de la instrucción, alojamiento y disciplina de su escuadra (29 hombres) supervisando a sus cabos. El rancho lo hacían aparte de la tropa, pero debían dormir con ella. Curiosamente el Sargento de servicio era el encargado de dirigir el rezo del “rosario”, que todas las tardes era obligatorio.

Los Sargentos procedían de la tropa, debiendo saber leer y escribir. Para el ascenso se exigía ser cabo con 8 años de servicio en infantería, 11 en artillería o 14 en caballería. Estos dos empleos de suboficial tenían su carrera cercenada, ya que no podían salir de ese núcleo El ascenso a oficial, aunque estaba contemplado en las “Ordenanzas”, se dio en muy pocas ocasiones y con carácter excepcional, ya que se mantenían las diferencias sociales entre la oficialidad aristocrática y la tropa procedente de las clases bajas.

. El 13 de noviembre de 1770 el Rey Carlos III promulga la “Real Ordenanza de Reemplazo Anual del Ejército Obligatorio”. El objetivo era que todos los ciudadanos contribuyeran a la defensa de la nación, algo que la Revolución Francesa introduciría como axioma y base de la Republica unos años después. Sin embargo existían un gran número de exenciones, por lo que solamente los campesinos más pobres terminaban cumpliendo con el servicio militar. En 1800 se redujeron las causas de exención, pero en 1812 las Cortes de Cádiz implantaron la “redención en metálico”, (15.000 reales era el coste de librarse del servicio) marcando aún más las diferencias sociales entre las clases. El pretexto era la necesidad de atender al vestuario y sustento de los soldados, convirtiendo el servicio militar, de nuevo, en un asunto de pobres. También se podía enviar a un “quinto pobre“ en lugar de otro, este último habitualmente de clase alta y que pagaba o hacía algún favor al occiso o a su familia. Esto duró unos 100 años, hasta la llegada del presidente José Canalejas. Poco antes de ser asesinado, en 1912, estableció el “soldado de cuota” y eliminó la “sustitución” y la “redención en metálico”, ofreciendo la posibilidad que los reclutas con cierto nivel económico pudieran pagar 1.000 o 2.000 pesetas, para prestar un servicio militar de diez o cinco meses respectivamente, el resto cumplirían tres años.

Aquí tenemos el servicio militar obligatorio, la idea básica de la “mili”, la igualdad entre todos los ciudadanos colaborando en un bien común, en este caso la defensa del país o de la Patria. La “mili” se fue reduciendo con la modernización de los ejércitos, desde los tres años de 1912 hasta los dos en 1940, entre 15 y 24 meses en 1968, un año en 1984 y, finalmente nueve meses en 1991. En 1985 se añadió la objeción de conciencia y la posibilidad de cumplir una prestación social sustitutoria, que desaparecería en 2001 con el propio Servicio Militar, al ser suspendido este. 

• Siglo XIX Entre 1800-1900 se accede a sargento con dos años de servicio como soldado o cabo, mediante academias regimentales, con exámenes de aptitud. Divisas del reglamento de 1802, utilizadas durante la mayor parte de la Guerra de la Independencia

En 1845 se habían creado escuelas para soldados, cabos y sargentos dentro de las unidades, para permitir la promoción. En 1862 la Armada crea el Cuerpo de Contramaestres, siendo el equivalente a los sargentos del Ejército. La Armada se regía por sus propios reglamentos y leyes que no siempre coincidían con los del Ejército. Los empleos de Tercer Contramaestre y Segundo Contramaestre eran similares a los de sus homólogos los sargentos del Ejército.

En 1909 la Armada crea el Cuerpo de Subalternos. A diferencia de sus compañeros del Ejército, los miembros de los Cuerpos Subalternos de la Armada (en vigor hasta 1931, cuando se funda el Cuerpo de Suboficiales), eran soldados permanentes que no debían firmar reenganches, como era habitual entre los suboficiales de Tierra. La categoría de contramaestre (mando de marinería) era equivalente a la de condestable (especialistas en artillería, creados en 1886), hasta la desaparición de esta última.

El empleo de maestre/maestrante era equivalente al de sargento, y por tanto estuvo incluido en la clase de tropa hasta 1912 cuando pasó a formar parte de la nueva 2ª Clase. En 1931 se crearía el Cuerpo de Suboficiales, quedando los sargentos como tropa de nuevo, hasta 1934 en que serían integrados con los suboficiales. Después de la Guerra Civil los suboficiales de la Armada tendrían unas carreras similares a las de los del Ejército de Tierra.

La ley de 15 julio de 1912 crea las Clases de tropa y las Clases de tropa de 2ª Clase en las armas combatientes. La de 2ª clase encuadra a los suboficiales, estando compuesta por: Sargento, Brigada y Suboficial. Se les otorga el tratamiento de “Don”, pueden usar botas en lugar de las alpargatas de la tropa y mejoran su vida cuartelera, ya que ahora no deben pernoctar en los acuartelamientos. Se buscaba dar un aliciente a la figura de los suboficiales, diferenciándoles de la tropa para contribuir a una mayor dignidad, respeto y autoridad. El nuevo empleo de Suboficial es el que dará el nombre al cuerpo creado con la II República y que ha quedado como símbolo de la actual Escala Básica.

En 1940 se crea el Cuerpo de Suboficiales Especialistas. En 1940 también reaparece el empleo de tropa de Cabo 1º, como auxiliar de los sargentos de pelotón. Entre 1940-1972 nacen los Sargentos de Complemento. Esta figura provenía de la utilización de personal civil reclutado durante la Guerra de 1936 en el bando sublevado, para completar las plantillas de suboficiales, denominándose “provisionales”. Finalizado el conflicto muchos de ellos fueron licenciados, pero otros se integraron en las estructuras del Ejército.

En 1986 se introduce la cinta de identificación, llamada coloquialmente “galleta”, desapareciendo los manguitos, hasta que regresan de nuevo en 1991 y desaparecen definitivamente en 2004, con la reaparición de la “galleta”.

Respecto al empleo de Subteniente con su estrella de cinco puntas, muy similar a la de los generales de muchos países, en la “galleta” se añadió un circulo rodeándola a partir de una fecha indeterminada (entre 1984 y 1989) para evitar divertidas confusiones con los ejércitos extranjeros.

En la Escala de Tropa apareció el empleo de cabo mayor en 1999 y el de cabo de reemplazo (dos galones rojos) quedó derogado en 2001 con la desaparición del Servicio Militar. Los diferentes galones se iban introduciendo progresivamente, por lo que no siempre coincidía la fecha del reglamento con su aplicación efectiva en los uniformes. David Díaz Cabo En 1989 aparece el nuevo empleo de Suboficial Mayor y se añade un ángulo a la estrella de subteniente, que a veces era confundido con un general por miembros de ejércitos extranjeros.

En este mismo año se declara a extinguir la Escala Legionaria de Suboficiales, que había progresado paralelamente al resto de suboficiales, con sus propios planes de estudios y academias de formación.

Esta escala había sobrevivido 15 años a la creación de la EBS. En 1996, con la XXIII promoción se introduce un nuevo plan de estudios en la EBS, por lo que la formación pasa a ser de solamente dos años, aunque se exige el título de bachiller para el ingreso. • Siglo XXI En 2011, con la XXXIX promoción se vuelve a la carrera de tres años en la Escala Básica de Suboficiales.

INFORMACION: DAVID DIAZ CABO.

Gran trabajo, Aconsejo su lectura completa basada en la historia de los sargentos en España.

 Informacion tratada por JPanades.

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