CONSEJOS NAUTICOS

AMARRAS DURADERAS COMO HACER DURAR LAS AMARRAS

En un puerto con resaca, las amarras sufren y se gastan. Hay que poner tubos de protección para que las gateras y roldanas no las desgasten en exceso y terminen rompiéndolas.

 

Es muy fácil colocar algún tozo de tubo cortado que proteja el cabo cuando ya está amarrado. Preferiblemente tubos con cierta rigidez, y evitando que no se salgan. Si colocamos un tubo blando se recomienda encintarlo para evitar que se abra. Así mismo procuraremos poner una atadura de piola para evitar que el tubo de protección se desplace y pierda su funcionalidad.

Fuente: “Nautica. Cuaderno de a Bordo. 250 trucos para todo”. Carlos Serra. Ed. HAYMARKET S.A.

REMAR CONTRA EL VIENTO COMO AVANZAR CUANDO NOS AZOTA MUCHO EL VIENTO

 Las embarcaciones neumáticas derrapan con el viento mucho más que las quilladas.

Llegar a bordo un día de viento puede ser más difícil de lo que uno desea si no se planifica bien el trayecto.

Lo correcto es remar hacia el objetivo, pero contra el viento, ya que el propio viento se ocupa de desplazarnos de forma lateral. Además, hay que contar con el oleaje, que nos frenará entre estropada (inercia del barco) y estropada, pudiendo frenarnos por completo, y que nos puede llegar a mojar todo lo que llevemos en el bote.

 

En esta circunstancia, recordemos que de cerca de la costa el viento y el oleaje son menores. Si el barco está fondeado paralelo a tierra, convendrá remar cerca de ésta hasta ganar barlovento, y luego cruzar con el viento de través, pero siempre poniendo rumbo más a barlovento de lo que deseamos ir. Si tenemos suerte, apuntando al cabo de proa llegaremos a agarrarnos a la escalera de baño que cuelga del espejo.

Fuente: “Nautica. Cuaderno de a Bordo. 250 trucos para todo”

EULALIA FERNANDEZ / J. JULIO BELTRAN