EL F-35B  UNA NECESIDAD DE MODERNIZACION

F-35 DESPEGANDO DE LA CUBIERTA DEL USS- AMRICA

F35-B ¿ NECESARIO Y SIN POSIBLE RIVAL?.

Pocos aviones y pocos sistemas de armas han generado el nivel de discusión y el nivel de polarización que ha conseguido el caza norteamericano. Para unos es un prodigio tecnológico. Para otros es un fiasco. Pero la realidad es que, aparte de no pasar nunca desapercibido, su implementación en el seno de la Fuerza Aérea norteamericana (USAF) así como en la Marina de Guerra (US NAVY) está obligando a muchos cambios en cuanto a doctrina de combate. En el ámbito naval, el impacto que ha supuesto su llegada ha forzado a los norteamericanos a 'reinventar' hasta el concepto de portaaviones.

Una necesidad que va a impactar a muchos países, entre ellos a España. En honor a la verdad estos cambios de filosofía y diseño en este tipo buques ya se habían iniciado con anterioridad. Fue gracias a la versatilidad del AV-8B PLUS de los Marines, el mismo avión que todavía utiliza la Armada española. Estos buques LHD tienen como misión principal la guerra anfibia. En su interior disponen de un gran dique inundable desde el cual lanzan lanchas de desembarco y vehículos anfibios ya cargados. También hay aviones a bordo. Hasta la entrada en servicio del F-35B ('Bravo'), la versión de despegue corto y aterrizaje vertical (VSTOL) del moderno Lightning II, los aviones a bordo no eran otros que los Harrier. En la dotación de aeronaves de uno de estos LHD y en sus despliegues habituales, lo normal era llevar un reducido número de Harrier, tan solo 6 aeronaves.

Sus misiones consistían fundamentalmente en proporcionar apoyo con bombardeos de precisión a las tropas desembarcadas, misiones CAS (apoyo cercano) o reconocimiento armado. Fue en 2003, durante la operación 'Iraqi Freedom', que el Harrier cambió el modo de pensar en operaciones aeronavales. En ese período la US NAVY y el Cuerpo de Marines desplegaron dos LHD en la zona, los buques USS Bataan y USS Bonhomme Richard. Este último, por cierto, ha sufrido estos días un terrible incendio a bordo mientras se hacían reparaciones. Al parecer unos trabajos en el dique incendiaron un montón de trapos y cartones sucios de aceites. Pese a estar en puerto (San Diego) y disponer de ayuda exterior, es posible que este desastre suponga la pérdida del buque o su prolongada inmovilización, lo que da una idea de lo vulnerables que son. Volviendo al conflicto iraquí, los Harrier alcanzaron una disponibilidad sorprendente, cercana al 85% (enorme si es comparada con la de otros aviones), lo que unido a su eficacia en ataques de precisión y su capacidad para tomar en pequeños campos de reabastecimiento preparados sobre la marcha, hizo que se constituyeran en un elemento importantísimo para apoyar las operaciones terrestres.

Sin haberlo pretendido, los norteamericanos habían recuperado la vieja idea del portaaviones ligero, lo que luego se denominó 'portaaviones de Harrier'. Pero, ¿qué pasa con España? El F-35, como decíamos al principio, no permite medias tintas. O se le admira o se le odia. Que ha tenido y aún padece varios problemas es una realidad, pero no lo es menos que ya son de momento 12 países los que han adquirido el polémico caza, ¿todos se equivocan? Para España se podría discutir sobre la versión “Alfa” para el Ejército del Aire, pero no hay discusión posible para la versión “Bravo” de aterrizaje vertical. No hay alternativa. Ni europea, ni china, ni de ningún sitio.

Esto lo dejó meridianamente claro el Almirante General Teodoro López Calderón, Jefe del EM de la Armada (AJEMA) en una charla “on-line” con medios de comunicación que tuvo lugar el mes pasado.

“El Harrier – decía - debe ser reemplazado entre el 2017 y 2030 y la única alternativa posible es el F-35B”. No dotarse del F-35B sería un desastre para la capacidad aeronaval de la Armada. Una cosa es reducir efectivos y otra muy distinta perder capacidades. Reducir efectivos (como el caso reciente del Tigre) es malo, pero la capacidad se mantiene. Las unidades se pueden reponer. Pero si no se sustituye el Harrier, se perderá una capacidad aeronaval en la que España fue pionera (en el uso de aeronaves VSTOL), que costó mucho alcanzar y desarrollar y que otros copiaron. Italia, país comparable al nuestro, lo ha tenido claro y utiliza el F-35B desde su portaaviones.

Las capacidades que aportaría el F-35B para la Armada serían revolucionarias. Al integrarse sus sensores con los sistemas de las fragatas F-100 (y a futuro con las F-110) se elevaría exponencialmente el control sobre el mar y sobre la costa, a la vez que permitiría ataques de alta precisión en condiciones furtivas de verdad. Supondría un salto cualitativo. La inversión no hay duda que será muy alta. Para España podría estar (a finales de esta década) en el entorno de los 1.400 millones de euros para 12 ejemplares, a lo que habría que añadir el coste de algunas modificaciones en el Juan Carlos I.

Hay que tener en cuenta que el precio del avión y, sobre todo, su coste de hora de vuelo, siguen bajando a buen ritmo. Sin duda una cifra elevada, pero puede que a la larga, perder una capacidad tan importante cuando otros países se están armando con material de primera, resulte aún mucho más caro.

Esperamos la llegada de los F35 para aumentar nuestras capacidades de Defensa y proyeccion de la fuerza.

Informacion tratada Tecnologia Militar. (El confidencial).

jpanades.

 

ANTIGUO DEDALO OPERANDO CON HARRIERS