Ayer asistí a una video conferencia, bajo el título el correo submarino de 1.938, a cargo del C/N D. Marcelino González, la misma versaba sobre un único viaje que efectuó el submarino C-4 con fecha 12.8.1.938 desde Barcelona, hasta la Isla de Menorca, ambas localidades, bajo el control de la República. Esta travesía tenía dos fases, por parte de los organizadores, primera la expedición de una importante cantidad de sellos de correos de diferentes valores faciales, amén de hojas bloque, que al parecer fueron todas adquiridas, cifrándose lo recaudado en varios millones, y sobre todo en divisas y como suele suceder en estos temas, con el transcurso de los años, han acrecentado su valor, todo ello a tenor de lo expuesto por el conferenciante en el día de ayer, la segunda fase sin duda fue el efecto propagandístico que tuvo el aludido viaje frente al bando contrario, ya que el submarino navego en la denominada zona nacional toda la singladura en superficie viaje de ida, si bien a su retorno durante un largo espacio de tiempo, lo hizo bajo las aguas , hasta alcanzar el destino final en Barcelona. Este submarino tuvo un final no deseado en el año 1.946, cuando realizando unas maniobras navales en la que intervenían los destructores “Galiano”, “Churruca” y el “Lepanto”, junto a los submarinos C-2 y el “General Sanjurjo” a unas 13 millas del puerto de Soller el “Lepanto” abordo al C-4, cuando este emergía a la superficie. El impacto fue enorme arrancando la vela del submarino, produciéndose de inmediato el hundimiento del mismo, hasta su lecho marino a unos trescientos metros, indican unos a mil otros, la consecuencia fatal de todo ello fue la perdida de una unidad naval y toda la dotación de este. Este autor y con un compañero desgraciadamente fallecido, el cual era una gran nava lista y en especial del arma submarina, giramos visita a Cartagena, con el objetivo de visitar la escuela de submarinos, atendidos con gran educación y espero, dos virtudes que tienen los componen de la armada, nos dieron una explicación de la finalidad del cuerpo, plan de estudios, ejercicios y demás, visitamos simuladores, así como una unidad que estaba atracada muy próxima a esta escuela. El día siguiente teníamos prevista la visita al museo naval, nos atendió un suboficial que en su día había navegado entre otros en el Juan Sebastián Elcano y fue el encargado de darnos las explicaciones pertinentes de cada pieza del citado museo, que dicho sea de paso está bien nutrido con toda suerte de maquetas, instrumentos, armas y otros. Entre los componentes del grupo, estaba un matrimonio y ella es la protagonista de esta historia y a punto estuvo de pasarle algún percance cuando llegamos a un espacio en la parte izquierda del citado edificio (donde se encontraba en aquel momento ignoro si ha sido cambiado de ubicación) había un recordatorio de este desgraciado incidente y con la fotografía de un alférez de navío de la dotación de esta unidad, este marino era el padre de esta señora, detalle que ella ignoraba y que azares de la vida no conoció, ya que su nacimiento fue posterior al desgraciado accidente.

CONDESTABLE.