Volveremos a abrazarnos, volveremos a vernos las caras. Volveremos a compartir mesa y mantel, una sonrisa. Tras la tempestad vendrá la calma.

Hoy Antonio Moreno García nos ofrece el recuerdo de un viaje. Apenas hace un año simplemente hubíeramos sentido envidia por la experiencia. Hoy nos parece algo  lejano. Nos es difícil hasta vernos las caras. 

Venceremos la batalla, pero es nuestra responsabilidad no bajar la guardia y seguir luchando. Para volver a tener experiencias como esta. Para volver a abrazarnos.

 

HOMENAJE A LOS CAÍDOS EN NORMANDIA 1944:

75 ANIVERSARIO

En verano de 2014 mi amigo norteamericano Robert Houghton, vicepresidente de la Asociación de Veteranos del destructor DD-944 USS MULLINNIX, me propuso acompañarle a él y su esposa, con mi hermano Cecilio, a la zona de Normandía para hacer un sencillo homenaje a los caídos en el desembarco realizado en aquellas playas el junio de 1944, un año antes del fin de la II Guerra Mundial.

Esta sería su segunda visita a Tarragona, la primera fue en noviembre de 2011. El año anterior le había devuelto la visita, acompañado de mi hermano, asistiendo a la reunión anual de la citada Asociación en Washington DC. Se planificó para octubre de ese año el viaje en avión desde Barcelona a Rennes, y en coche alquilado hasta Caen.

El 21 de octubre hicimos los trayectos mencionados llegando a Caen a las 17:00, pernoctando en un céntrico hotel previamente contratado. Un paseo por la ciudad, una cerveza en un típico bar y compra de víveres para la cena dieron fin a la jornada. El 22 salimos hacia Avranches y su playa donde desembarcaron los Royal Marines en aquel lejano junio de 1944, donde se mostraban piezas de artillería y placas de homenaje, visitando el completo y bien dotado Museo; a lo lejos, en el mar, se veían los restos de los muelles prefabricados Mulberry que sirvieron de base para la invasión aliada.

Luego fuimos hacia Pointe du Hoc y la playa de Omaha que fue asignada a los marines norteamericanos, donde tuvo lugar el sangriento desembarco y asalto de las alturas atrincheradas de los alemanes. Allí visitamos el American Cemetery con sus cruces blancas perfectamente alineadas y con los nombres de los caídos y su religión. Otros grupos de visitantes en silencioso respeto buscaban nombres de allegados.

A continuación salimos hacia el cementerio alemán de La Cambe por deseo expreso del amigo Robert y mío, pues creemos que todos los muertos se merecen el homenaje; aquí se respiraba una profunda austeridad con grupos de cinco cruces bajas de piedra color oscuro, con sus nombres y fechas de fallecimiento, algunos de 17 años.

A las 13 horas volvimos a nuestra base de Caen donde comimos y descanso en el hotel. A media tarde visitamos el notable museo de la guerra de la sufrida ciudad durante la contienda, quedando impresionados del material y recuerdos allí expuestos. Paseo por la ciudad y cena en restaurante, regado con buen vino francés, culminaron la exhaustiva jornada.

El 23, a las 8:00, partimos hacia Mont Sant Michel, a la que se accede en bus turístico gratuito, donde efectuamos una visita turística a la hermosa ciudadela y alrededores. Otra vez al coche y visita a la bonita ciudad costera amurallada de St. Malo. Llegamos al aeropuerto de Rennes tomando el vuelo a las 14:15 y llegando a BCN a las 16:15.

A las 18:00 en Tarragona con el sentimiento del deber cumplido con los caídos de ambos bandos.

Tarragona, diciembre de 2020 Antonio Moreno García. Investigador Naval