PALOMAS MENSAJERAS:

AL SERVICIO DE LA ARMADA ESPAÑOLA

La importancia de las comunicaciones en el ámbito militar llevó a la utilización de las palomas mensajeras como un medio de establecer y mantener comunicaciones especialmente en condiciones de emergencia. Menos conocida es la utilizacion de palomas mensajeras en el ámbito marítimo.

A sistemas como el telégrafo, heliografo, banderas, etc. se les unieron las palomas mensajeras conocidas cariñosamente como “ la telegrafia alada “. No es raro encontrar información sobre la utilización de palomas en los conflictos bélicos recientes, pero es mas dificil encontrar esta misma información, en el ámbito naval.

En España fue el Contador de Navio de la Armada D. Antonio Garcia de Tudela y Miró quien llevó su afición colombofila al terreno profesional para cubrir un vacio existente, logrando con su tesón e incluso con su pecunio personal, crear una red de palomares navales al servicio de la Marina.

LA COLOMBOFILIA EN LA ARMADA

El 16 de febrero de 1890 se fundó en España la Sociedad Colombofila de Cataluña, primera en España, que se extendió rapidamente por todo el pais, muchos de los miembros de esta sociedad colaboraban con el Servicio colombofilo militar y bajo su protección y a titulo particular con personal de la Armada.

El Teniente de Navio Isaac Peral, inventor del submarino torpedero que lleva su nombre, lo hacia con el Teniente Coronel de Infanteria D. Manuel de Valenzuela, miembro correspondiente de la sociedad, efectuando la suelta de 38 palomas desde San Fernando ( Cadiz). Tambien Isaac Peral realizó sueltas de palomas desde el Submarino y desde la Isla de Alboran, con la idea de poner en comunicación la ciudad de Melilla con la peninsula en combinacion con el palomar militar de Málaga.

La Sociedad Colombofila de Cataluña domiciliada en Barcelona, pidió autorizacion en febrero de 1891 al Excmo. Sr. Ministro de Marina, para instalar en el Arsenal de Cartagena una estación de palomas mensajeras, al objeto de ensayarlas al servicio de la Armada. Esta solicitud fue por iniciativa y de acuerdo con el Contador de Navio D. Antonio Garcia Tudela y Miró, aficionado de toda su vida a esta clase de animales y socio corresponsal entonces de aquella sociedad, por tener constituido en su casa de Cartagena un palomar de mensajeras, sito en la Pza. San francisco n 3, donde llegó a desarrollar y escribir sus estudios sobre las palomas mensajeras aplicadas a la Marina, que dieron lugar a la propuesta por la citada Sociedad al Ministro de Marina para la instalación de un palomar en el Arsenal de Cartagena.

En “ La Paloma Mensajera “, órgano oficial de la Sociedad Colombofila de Cataluña de enero de 1891 ,se reprodujeron en sus paginas tres de los mensajes enviados por Isaac Peral con palomas mensajeras. D. Isaac Peral y Caballero se encontraba destinado en el Observatorio de Marina de San Fernando como profesor del curso de ampliacion, y mas tarde comisionado para la construcción del submarino citado, que comenzó el 21 de octubre de 1887 y culminó con su botadura el 8 de septiembre de 1888 en el Arsenal de la Carraca. El primer mensaje enviado fue el siguiente: “ S. Fernando 19 de Mayo de 1889, a las 3.Reunido con mis compañeros del submarino y otros oficiales de la marina qur aplauden su entusiasmo e idea, enviamos con este par de mensajeras, como ensayo, nuestro mas cariñoso saludo al distinguido coronel Sr. Valenzuela. Rogamos aviso de llegada. Isaac Peral “.

El segundo mensaje transmitido fue firmado por todos los oficiales de la dotación del submarino y el Sr. Armero, delegado regio para las pruebas del submarino. El ultimo mensaje reproducido estaba fechado el 30 de noviembre, quince minutos despues del regreso al Arsenal de la Carraca de unas pruebas de inmersion. “ 30 de Noviembre de 1889, a las 4 y 15.Llegamos de verificar pruebas de inmersión con toda felicidad. Le saluda cariñosamente Peral”.

EL PALOMAR DEL ARSENAL DE CARTAGENA

En la torre del antiguo cuartel de marineria se hicieron unas pequeñas obras para habilitar ese espacio con materiales desechables y un desembolso particular por el Contador de Navio, que aportó 16 parejas de palomas de su propiedad.

El palomar empezó a funcionar el 22 de febrero de 1892. Pronto empezaron las dificultades, porque la Sociedad Colombofila de Cataluña no le abonó el dinero que habia puesto de su bolsillo para el montaje de la Estación ni aportó para la alimentación de las palomas, alegando estar en situación precaria, por lo que D. Antonio acudió al Jefe del Arsenal para explicarle la situación y se solicitó una peseta diaria para la alimentación de las palomas. Una Real orden de Capitania General de Marina del Dpto. de Cartagena, negociado 1°.Material. Num.1355 y en expediente promovido sobre la manutención de 16 pares de palomas mensajeras instaladas en el Arsenal de ese Dpto. por el Contador de Navio de la Armada D. Antonio Garcia de Tudela, se ha servido disponer que con cargo al concepto 6°de los comprendidos por la vigente Ordenanza de Arsenales, y hasta que tengan lugar los ensayos y se resuelva de un modo definitivo la convenienza en nuestro ramo del empleo de aquellas, se atienda al sostenimiento de las mismas con la cantidad de una peseta diaria, que habrá de abonarse al citado Oficial desde que con un celo digno de todo elogio ha venido cubriendo de su peculio este gasto, debiendo reconocerse a dicho funcionario la propiedad de las expresadas 16 parejas de palomas de que se trata.

D. Antonio tuvo que salir en el crucero “ Isla de Luzon “ para el Dpto. de Cadiz y regresó a finales de 1892 como contador del Arsenal de Cartagena. Una vez destinado de nuevo en Cartagena, se dedicó a la reproducción de las palomas contando con mas de cien ejemplares, las educó efectuando reconocimientos de la ciudad en una extensión de 30 kilometros y pruebas efectuadas con los torpederos. Tuvo numerosas bajas de las palomas por la gran cantidad de halcones que habitaban en la zona. Al finalizar su destino en el Arsenal de Cartagena embarcó en la fragata “ Victoria”. El 17 de julio de 1895 el Jefe de trabajos de Ingenieros del Arsenal le comunicó la necesidad de destruir los palomares debido a que era necesario arreglar la cubierta de los comedores del cuartel de la Guardia de Arsenales, por lo que tuvo que trasladar a todas las palomas a la parte alta de la torre en la cual fallecieron mas de 30 de las 70 que existian en ese momento.

El nuevo emplazamiento asignado para ellas por el Capitán general con fecha de 1 de agosto de 1895, fue la antigua oficina del guardalmacen de la extinguida cuarta agrupación, en la terraza de la “ Sala de Galibos” y “ Carpinteros de Blanco”que tenia una entrada independiente. Debido al avance de la tecnologia, la aparición de otros sistemas de comunicación en el ambito naval como la Telegrafia sin hilos, llevaron a que el 7 de marzo de 1916 en la comunicación 755 el General Jefe del Arsenal de Cartagena propusiera la venta de las palomas por ser necesario el local que ocupaban, siendo aprobado por R. O. C. del Ministro de Marina el 22 de marzo de 1916. Este local formaria parte del edificio que se estaba empezando a habilitar para la instalación de la Estación de Submarinos Se tiene constancia de la existencia de un palomar de mensajeras en la escuela de aeronáutica naval de Barcelona en 1924,cuidado por el capellán primero del cuerpo eclesiástico de la Armada Pedro Lopez Sanchez. También se realizaron colaboraciones en agosto de 1926 de la Escuela de aeronáutica naval de Barcelona con la Real Sociedad Colombofila de Cataluña en la suelta- concurso de palomas mensajeras.

No acaban aquí las colaboraciones de la Armada con otras entidades a lo largo del tiempo, como ejemplo, se mencionan las sueltas en Cádiz y Canarias de palomas de la Real Sociedad Colombofila desde el remolcador” Cadiz” el aljibe “ Contramaestre Castello “ o las lanchas de desembarco “ LCT-4”, “ LCT-5” y “ LCT- 7” en el año 1985. A pesar de que la colombofilia en la Armada tuvo una efímera vida, el servicio colombofilo militar permaneció en la actividad diaria del ejercito hasta el 2008 en que se clausuró el ultimo palomar situado en el Regimiento de Transmisiones del Pardo. Desafortunadamente no se ha encontrado información de los otros palomares navales.

Reconocer la figura de D. Antonio Garcia de Tudela, “alma mater” de la creación de los palomares navales, que llevó su idea con grandes dificultades, poniendo en peligro incluso su patrimonio personal para el beneficio de la Armada. Tambien reconocer desde la redacción de MAVEAR a Jose Luis Blanco Lorenzo, Brigada del Cuerpo General de la Armada, especialista en Armas Submarinas, autor del libro cuyo titulo encabeza esta reseña su interesante aportacion para la publicacion de este titulo, y en agradecimiento por sus palabras para con nuestra Asociación. Para finalizar resaltar que el Autor, actualmente ejerce como Programador de Sistemas en el Mando Conjunto del Ciberespacio ( MCCE) del Estado Mayor de la Defensa en la Base de Retamares ( Pozuelo de Alarcón).