GERARDO GARCÍA BIBAS “  VETERANO DEL PORTA HELICÓPTEROS DÉDALO.”

Bienvenido a bordo amigo, todo un honor contar con tu presencia.  Nuestros lectores y amigos tienen la oportunidad de conocer de primera mano tu particular historia. Cómo transcurrió tu experiencia en nuestra Armada y en tu caso en particular como Cabo Especialista a bordo del R- 01 Dédalo.  Te agradezco de todo corazón que hayas aceptado colaborar con nuestra Revista, tu testimonio y el de otros muchos invitados que nos han visitado contribuyen a enriquecer sus páginas.

Dentro de nuestros objetivos como Asociación de Veteranos está presente la difusión de la Cultura Naval arraigada a nuestra Armada, sin olvidar a nuestros Marinos Mercantes, a nuestra flota pesquera, y por supuesto a las Marinas de Recreo y Deportiva.

Mi nombre es Gerardo Garcia Bibas y mi vida militar empieza así:

Año 1971 yo tenía 14 años y vivía con mis padres en Madrid y la TVE anunciaba a los jóvenes para apuntarse voluntariamente a la marina y yo en ese momento tenia varios familiares de mi padre en el ejercito tanto de tierra como de la marina y decidí ir solo al Ministerio de Marina de la c/ Montalban. En la puerta me atiende un sargento que después de decirle que me quería alistar me mandó a mi casa por tener solo 14 años y me dijo " dentro de año y medio vienes a por la solicitud que tendrán que firmar tus padres "

Es exactamente lo que hice y sin decir nada en casa me volví a presentar en el Ministerio a mediados del año 1973. Cuando llegué a casa y les puse los papeles encima de la mesa se quedaron de piedra, pero mi explicación fue tan clara que al final firmaron.

A primeros de octubre del 73 recibo una carta del Ministerio diciendo que el día 23 de octubre me presentara en el Cuartel de marinería de San Fernando Cadiz, yo cumplí 16 años el día 21 de octubre, ya era apto para entrar en la Marina. Mis padres me acompañaron a la estación de Atocha y me fui tan tranquilo y orgulloso de empezar algo por mi patria. Pasar de esa edad a la vida militar con horarios locos y duro entrenamiento al principio me costó pero me mentalicé en llegar al final.

Casi al final nos llevaron al Hospital militar para reconocimiento mas profundo para se suponía saber que especialidad podíamos tener mas adelante, como estábamos en fila en el pasillo tocó hacer la prueba de audición y algunos salían contando de que se trataba y yo pensé después de haber visto muchas películas de " Viaje al fondo del mar " me di cuenta que el tener buen oido me llevaría a ser sonarista y la idea de estar bajo el agua no me gustaba mucho, por lo que me hice el sordo y mas pitaba el aparato mas decía yo que no oía nada.

Pasé las navidades del año 73 en casa, el mismo día que llegué el 20 de diciembre entrando por la puerta del bar de mi padre, tembló la calle, horas mas tarde la TVE informa del atentado contra el Presidente del Gobierno D. Luis Carrero Blanco, al día siguiente fue a la c/ Claudio Coello y menudo agujero había que iba de lado a lado de la calle.

Pasado Reyes de 1974 me tocó tomar el tren dirección Vigo a la ETEA Escuela de Especialistas en Electricidad y Transmisiones. Un año completo en Vigo empezando como aspirante a cabo rojo electricista que era la especialidad que había elegido y los seis últimos meses mas tranquilo de cabo, haciendo guardias y cosas de mi rango.

Volví a pasar la navidades del año 74 en casa y pasando estas me tocó embarcarme en el Portaaeronaves PH-01 Dédalo cuya base estaba en Rota, Cadiz. A mi llegada al barco después de los reyes en enero del 75, me asignan al equipo de electricidad de vuelo compañías VM, VC. La responsabilidad de los cabos rojos de vuelo era muy amplio, por ejemplo y el mas importante era conducir unos vehículos con generadores eléctricos para los aparatos que fuesen a volar, atraves de un cable se les proporcionaba alimentación eléctrica para que no tuviesen que utilizar la batería del helicóptero y después con los Harrier igual, de esta manera no descargaban sus baterías, otra misión y bastante importante era el manejo de la grúa principal, para subir o bajar equipamiento etc, el mantenimiento de las luces de iluminación de la pista de vuelo y la iluminación de las luces de situación y altura del barco, el accionamiento de las barreras protectoras de los dos ascensores por donde desplazaban todos los aparatos desde el hangar hasta la cubierta, también administrábamos el personal conductor de los distintos vehículos del barco para personal o material.

Tres anecdotas les cuento:

En unas maniobras a los pocos meses de llegar me enteré que había un grupo de músicos tres guitarristas un pianista y yo me apunté como percusionista, por lo que casi todas las misas eran amenizadas por nosotros, alguna vez tocamos ante los marinos de la Armada America en el club de la base de Rota.

Recuerdo unas maniobras en alta mar de noche cuando me llama mi sargento para decirme nada mas que La Luz de posición del barco se acababa de fundir, me da la orden de subir 28 metros de altura con vientos y mucha lluvia, serian las 23h, automáticamente me voy a ver al oficial de guardia y el me responde de que no suba que es peligroso, al momento llega mi sargento y dice que de eso nada este sube porque lo digo yo. No tuve mas remedio me puse el traje de aguas, el cinturón de seguridad, aceite, martillo cincel, una linterna de esas grandes pesadas y la dichosa bombillas que cuando llegué estaba llena de pintura, madre mía lo que me costó llegar, acojonado estaba y eso que ya llevaba año y medio a bordo nunca había arriesgado mi vida, mas de una hora dando martillazos para quitar 4 tornillos que no se veían, al final pude dar la sin novedad al oficial y a mi sargento.

Pero la verdad cuando mas trabajamos fué en la travesía a Los Estados Unidos en octubre del 76 ya que tardamos 10 días en llegar y faltaba distraer al personal con todo tipo de actuaciones musicales, cómicas etc lo mismo a la vuelta. Pero de día y muchas noches tocaban zafarrancho de combate o de vuelo. Cuando terminamos nuestra estancia en Florida a la hora de salir del puerto el comandante no paraba de tocar las alarmas ya que faltaba personal en las lista y después de estar un tiempo razonable nos fuimos dejando unos 20 hombres que se suponía habían desertado.

El día 9 de diciembre de1976 a los pocos días de llegar a Cadiz, tuvimos la visita del Presidente de Gobierno D, Adolfo Suarez y y del nuevo Rey D. Juan Carlos de Borbón venía a ver una exhibición de los nuevos Harrier Matador. Pocos días antes de la navidad del 76 me licencié y volví a Malaga…. Cada día echo de menos todo lo que hacia y a mi querido Dédalo que tanto me acuerdo de él y tanta pena me dió al saber que lo habían desmontado y llevado a una chatarra naval en Estados Unidos…

Dédalo gracias por los 2 años maravillosos pasado en tu interior….. Cabo 2º especialista en electricidad de la Armada. Firmado.- Gerardo Garcia Bibas……en Torremolinos a 4 de Junio del año 2020