No todo va a ser navegar

También están.... la mar de amigos. Ya se sabe que buen marinero es pendenciero y amante del buen beber, del buen yantar, y la buena compañía.   Nuestros socios capturados por la cámara en un momento de dura navegación.  En el Salamanca.... también al lado de la mar.


Valor Gentium

Dijo un marino a otro “todo el mundo es muy raro menos tú y yo, y aun así, tú eres un poco raro”. Cada loco con su tema, que cadascú és cada qual i baixa les escales com pot, como cantaba Serrat, pero aun así cierto es que hay algunos que descantillan de raros. Por ejemplo, esos que llamamos “terrícolas”, que son capaces de vivir una vida de espaldas a la mar. Como se lo cuento.

Aun así incluso entre la buena y seria gente de la mar nos miramos a veces y pensamos que raro es este otro. Es como Villa Arriba y Villa Abajo, que no se pueden ni ver y están siempre a la greña.

Y el motivo es que son hermanos, y se quieren mucho, y la forma de darse un beso es a gorrazos.

Así, para la infantería de marina los de puente son raros, los del CIC no entienden que pasa por la cabeza de los maquis, intendencia piensa que todos están locos y no hablemos de los de la mercante o la deportiva, seres de otra galaxia evidentemente con tres brazos y dos narices.

El lema de la jefatura de personal de la Armada es Valor Gentium. El valor de las personas. No el que se presumía (usando esa palabra con cierta retranca) en la cartilla militar, sino esa energía que hace que cada mañana al toque de diana le peguemos una patada al mundo para que comience a girar. Sin vosotros, la Armada más poderosa del mundo es un montón de hierro que se pudre. El poder de un país no se mide en cañones, sino en la fuerza de sus almas, pasadas, presentes y futuras. Valor Gentium.

Es por eso que las fotos de hoy me parecen especialmente emotivas. Infantes de marina, veteranos, miembros en activo de la armada, civiles… todos juntos honrando a quienes sirvieron en el Eolo, y con ellos a nuestros padres y maestros. Cada uno a su manera (vamos a ser sinceros aunque nos duela, los infantes de marina siempre han desfilado mucho mejor que la Armada, tenemos nuestras virtudes pero hay que aceptar que no podemos ser los mejores en todo). Diferentes uniformes. Un corazón.