Zarpa el Eolo

Hoy es un triste día para los amantes de la mar. Pedro Cánovas, último presidente de la asociación Exmarineros del Minador Eolo, emprende su última singladura.

Aquellos que sirvieron en el EOLO no solo escribieron una bonita historia a bordo. Durante cincuenta años su asociación fué una carta de amor viva a la mar y a una amistad forjada en la juventud, y que solo una muerte, que no es el final, termina.

¿Termina? No os olvidamos, compañeros, y desde estas páginas -y sobre todo desde nuestros corazones- seguiremos manteniendo vuestra memoria y lección de amistad.


Cristina de Castro, una vida al servicio de la gente demar Cristina, laica consagrada, persona de fe profunda, entregada plenamente al servicio de Dios, llamaba la atención por la devoción con que hablaba dela gente de mar y al mismo tiempo el profundo conocimientoque tenía de su vida y de su trabajo.

De carácter fuerte, no tenía reparos en abordar a un alcalde, a un director general, aun conselleiroo a un ministro, por defender lo que creía que era justo. Su actividad no se limitó a trabajar codo a codo con los pescadores, sino que fue impulsora de la asociación de esposas de pescadores Rosa dos Ventos, que dio a luz el conocido boletín Boga, revista de gran calidad, tanto por sus artículos, como por su presentación. Fue durante años delegada de pesca del Apostolado del Mar para toda España.

Entrando en contacto con mujeres de pescadores de otros países europeos, especialmente de Francia y Países Bajos, crearon una asociación europea, para poder tener más fuerza. Ella rechazaba el conformismo y consideraba que no se podía hacer Apostolado del Mar, sin un compromiso firme con los marineros y sus familias y que la defensa de sus derechos era una obligación que de ello se derivaba.

Fue varias veces invitada al Vaticano, al entonces existente Pontificio Consejo para la Pastoral de los Emigrantes e Itinerantes, a hablar ante obispos de todo el mundo sobre la vida y el trabajo de los pescadores.

Era todo un referente en el mundo de la pesca. Luchó para que en los barcos de pesca de altura se controlaran las jornadas de trabajo y por la mejora general de la seguridad y de losperíodos de vacaciones de las tripulaciones. Con constancia y sin descanso trabajaron en equipo, ella, Maria Carmen y Ricardo Lyon, desde su oficina de Stella Maris, atendiendo también a los marinos mercantes que a ellos acudían. Y ya en los últimos años promovió el Centro de los Derechos del Marino en el puerto de Vigo. No había en su vida un espacio que no estuviera dedicado a la gente de mar y sus familias.

Cristina ahora se ha ido. Dios, que la llamó a servirle entre la gente de mar, ahora la ha reclamado a su reino. Allí se encontrará con mucha gente que la quiso y muy especialmente con tantos pescadores que le fueron precediendo. El nombre de Cristina quedará grabado en la historia del Apostolado del Mar y en nuestros corazones.

El Apostolado del Mar y Stella Maris, Bcn a través de su Delegado Ricardo Rodríguez Martos manifiestan su dolor por el fallecimiento de Cristina de Castro, un referente en pro de la defensa por los derechos de los marineros, que a sus 84 años finaliza su travesía en una singladura cargada de fe donde el patrón del puerto que guía nuestras vidas convertirá la suya en “ Misión y Caridad”.

“El sol se duerme en el horizonte, más allá de las Cíes y descansa sereno en espera de un nuevo día “.

(Escrito de Cristina dedicado al Santuario de Franqueira).