El Arma Submarina:

 

AD UTRUMQUE PARATUS

Los marinos somos gente especial, hasta algo rara. Y entre los marinos... los submarinistas son especiales.

Dura es la vida del marino, pero la del submarinista tela.  Solo las últimas series de sumergibles ofrecen un catre por persona. Una ducha es un sueño. Y el contacto con tus seres queridos, día a día de los terrícolas, terreno de la fantasía.

 

Los marinos llamamos a los submarinos "el arma", entre susurros. Saboteadores, INTEL, control de la mar sin ser visto.

Una página especial para nuestros hermanos más locos, que se encierran en un pedazo de lata para que todos vivamos más seguros. ¡Siempre dispuestos! ¡Y sin perder el humor!


Hasta los aprendices de grumete descreídos como quien escribe... pues somos de la Virgen del Carmen. ¡Y hasta para esto son raros los submarinistas! ¡De la Pilarica son ellos!

Lea, lea el motivo, como pidió el profundo Peral (así lo conocían sus compañeros, no sin cierta retranca, por su amplia cultura).


Cuando un amigo se va, queda un terreno baldío, que quiere el tiempo llenar, con las piedras del hastío.

Cuando un amigo se va,  se queda un árbol caído,  que ya no vuelve a brotar, porque el viento lo ha vencido.

Hasta siempre, fiel Marsopa. Fotos de tu adios... quiero decir. De un recuerdo que nunca olvidará la familia submarinista.